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Fourth open letter to #ReconnectJulian published in Norway

Julian Assange has now been without internet access – his only connection to the world beyond his small room in the Ecuadorian Embassy in London – for two weeks. In that time, three open letters have been published, calling on Ecuador to reconnect his internet. Leading intellectuals and artists published the first, then a Spanish-language letter was published, and then ex-CIA and intelligence officers delivered a letter of their own. On Monday, Courage Trustee and fashion icon Vivienne Westwood released a video message, imploring Ecuador to continue protecting the WikiLeaks publisher.

Additionally, more than 55,000 supporters have signed a petition launched by Brian Eno and Yanis Varoufakis, hosted by DiEM25, who have released a video message from Slavoj Zizek.


Now a fourth open letter has been published in newspapers in Norway, in Norwegian and in Spanish, signed by dozens of leading artists, authors and academics. As Ecuador doesn’t have an embassy in Norway, the letter was mailed by post to the Ecuadorian government.

See photos of the letter, and the Spanish-language translation below:

¡El aislamiento de Julian Assange tiene que acabar ya!

Con la presente, los abajo firmantes ­–en su mayoría periodistas, escritores y académicos afiliados a instituciones noruegas– solicitamos al Gobierno de Ecuador que restituya a Julian Assange la libertad de expresión consagrada en el artículo 10 de la Convención Europea de Derechos Humanos.

Assange sufre hoy un aislamiento prácticamente total. Desde su detención en Londres, en diciembre de 2010, su existencia ha sido la de un cautivo. Por añadidura, según un comunicado del 28 de marzo del presente año, las autoridades ecuatorianas acaban de suspenderle a Assange la comunicación con el mundo exterior a través del Internet y por teléfono, amén de someterle a un régimen de control de visitas. El mismo comunicado prevé nuevas medidas en el caso de que las ya ejecutadas no tengan el efecto deseado.

Los abajo firmantes estamos profundamente preocupados por el agravamiento de las condiciones de Assange. Hace ya años que un panel de la ONU declaró que Assange es víctima de una detención arbitraria y pidió a las autoridades británicas, entre otras, que garantizaran su libertad de movimiento. En enero pasado tres médicos independientes concluyeron que la salud del cautivo corría riesgo y que necesitaba tratamiento médico, al cual no tiene acceso actualmente. Su aislamiento prolongado constituye una violación intolerable de los derechos del individuo decretados tanto por la jurisdicción nacional como por convenciones internacionales, del mismo modo que va en contra del sentido general de justicia. Las consecuencias para la salud mental del recluso son imposibles de pronosticar a largo plazo.

Julian Assange no ha sido acusado de ninguna ofensa criminal. Hace casi un año que el Gobierno de Suecia retiró los cargos que había presentado contra Assange.  A pesar de ello, las autoridades estadounidenses continúan empeñadas en lograr su extradición, e incluso han intensificado los esfuerzos para enjuiciarlo. ¿Para qué? De hecho, el “delito” de Assange es un importante trabajo periodístico: ha dado a conocer información sobre vigilancia ilegítima y otras infracciones por parte de las autoridades, información que el público tiene todo el derecho de conocer pero que le ha sido ocultada.

Ya en una fecha temprana, Assange había advertido sobre  confabulaciones, en amplia escala, entre compañías de datos multinacionales y círculos de poder político, las cuales han sido comprobadas por revelaciones recientes, v.g. de las maniobras fraudulentas de Cambridge Analytica y Facebook.

Durante el gobierno anterior, Ecuador mostró gran coraje e integridad moral al concederle asilo político a Assange en su embajada en Londres, a pesar de la presión masiva por parte de los Estados Unidos. Por ello, tanto más decepcionante resulta el argumento del nuevo gobierno para interrumpir la comunicación con el exterior: “el comportamiento de Assange, con sus mensajes a través de las redes sociales, pone en riesgo las buenas relaciones que el país mantiene con Reino Unido, estados de la Unión Europea, entre otras naciones”.

Se entiende que el comunicado oficial alude principalmente a las expresiones críticas de Assange a la expulsión de diplomáticos rusos de varios países europeos por el envenenamiento del exespía Serguéi Skripal, así como sus comentarios sobre la situación del expresidente catalán Carles Puigdemont. No obstante, tales expresiones están protegidas por la Convención Europea de Derechos Humanos. El intento ecuatoriano de silenciar a Assange es, por lo tanto, un claro ataque contra su libertad de expresión así como contra sus derechos humanos fundamentales.

Si Ecuador, la UE y Gran Bretaña continúan contribuyendo al escandaloso amordazamiento de Assange, en el futuro ya no podrán invocar su papel de defensores de la libertad frente a países como Turquía, China o Arabia Saudita. Por consiguiente, la libertad de expresión se verá severamente amenazada como uno de los valores cardinales del mundo occidental.

No podemos quedarnos tranquilos ante el aislamiento al que es sometido un renombrado activista de la libertad de expresión, denunciante y periodista. Por eso le rogamos encarecidamente al Gobierno ecuatoriano que levante el aislamiento y amordazamiento que está sufriendo Julian Assange. ¡Que se respeten los derechos humanos de Julian Assange y se le garantice su derecho a expresarse libremente!

Bergen, Noruega, 6 de abril de 2018

Firman:

Marie Amdam, artista

Charles I. Armstrong, catedrático, Universidad de Agder

Jon Askeland, profesor, Universidad de Bergen

Arne Borge, periodista y poeta

Pedro Carmona Álvarez, músico y escritor

Susanne Christensen, crítica y escritora

Torstein Dahle, representante del Ayuntamiento de Bergen

Alf van der Hagen, editor y escritor

Terje Dragseth, poeta

Marit Eikemo, escritora

Chris Erichsen, músico y escritor

Tomas Espedal, escritor

Freddy Fjellheim, escritor

Eline Lund Fjæren, escritora

Kjartan Fløgstad, escritor

Sigmund Grønmo, catedrático, Universidad de Bergen

Henning Hagerup, crítico y escritor

Tormod Haugland, escritor

Svein Haugsgjerd, psiquiatra (emérito),

Vigdis Hjort, escritora

Egon Holstad, periodista

Tone Hødnebø, poeta

Leif Høghaug, profesor y poeta

Kari Jegerstedt, profesora, Universidad de Bergen

Preben Jordal, crítico y traductor

Jan H. Landro, escritor y periodista

Sandra Lillebø, escritora y crítica

Audun Lindholm, editor y escritor

Ingunn Lunde, catedrática, Universidad de Bergen

Ingri Lønnebotn, escritora

Cecilie Løveid, escritora

Sofie Marhaug, representante del Ayuntamiento de Bergen

Bjarne Markussen, catedrático, Universidad de Agder

Magnus Michelsen, consultor municipal, Bergen

Ellen Mortensen, catedrática, Universidad de Bergen

Remi Nilsen, editor

Olaug Nilssen, escritora

Erlend Nødtvedt, escritor y bibliotecario, Bergen

Hans Jacob Ohldieck, profesor, Colegio Universitario del Sudeste de Noruega

Frode Helmich Pedersen, investigador, Universidad de Bergen

Ole A. Sandmo, asesor de comunicaciones, Premio Holberg

Kari Soriano Salkjelsvik, profesora, Universidad de Bergen

Gisle Selnes, catedrático, Universidad de Bergen

Per Selnes, doctor en medicina, Universidad de Oslo

Sven Storelv, catedrático (emérito), Universidad de Bergen

Morten Strøksnes, escritor y periodista

Espen Stueland, escritor y periodista

Ole Robert Sunde, escritor

Odd Wilhelm Surén, escritor

Håvard Syvertsen, escritor y traductor

Bjørn Tomren, músico

Vilde Tuv, artista

Even S. Underlid, profesor y escritor

Jan Bojer Vindheim, escritor y político

Eirik Vold, periodista

Matti Wiik, profesor, Universidad de Bergen

Bjørn Aagenæs, editor

Kjersti Aarstein, profesora, Universidad de Bergen